Treinta

– Oiga Usted, ¿y se sentirá muy feo llegar a los treinta?
– Pues menos feo que no llegar.

El primer cumpleaños que pasé en Manchester invité a mis flatmates y a dos o tres amigos más, llegando a juntar sólo 10 personas que fuimos a cenar al Tai Wu. Para el segundo no quise invitar a mucha gente y apenas 5 personas estuvimos en Nando’s comiendo pollo rostizado. Pero en este, mi trigésimo cumpleaños, teníamos que armar el desmadre en grande.

Sin embargo, tenía que ir a un experimento en la Francia entre el miércoles y el sábado, así que quedaba muy poco tiempo para organizar algo. Tuve que solicitar ayuda a Kuvee en la oficina, a Mr. Darcy en el flat y a Nuria en Química para que me ayudaran con la organización. Tengo que decir que realmente se esforzaron e hicieron de éste el mejor cumpleaños que he pasado en el Reino Unido y uno de los mejores de mi vida.

El primer problema fue invitar a la gente. En estos días casi todo se resuelve por el Facebook y así invité a casi todos. Kuvee y Darcy invitaron a los que no tienen cuenta en el sitio este. Nuria me ayudó con la reservación del restaurante (Tai Wu nuevamente) y peleándose con los buenos chinos para conseguir un mejor precio. Al final había 29 personas confirmadas, incluyéndome.

El viernes por la noche acababa de hablar con Nuria para cerrar la cuenta de la gente cuando recibo una llamada. Mi buen amigo Wei me preguntaba que si todavía estábamos ahí. “Sí”, le respondí, “todavía estoy en la Francia.” “¿Qué no era hoy tu fiesta?” “No, Wei. Es mañana.” “Ahhh.” Por algo es mi amigo el Wei.

Tras un viaje con algunos pormenores (primero nos dijeron que ya no había lugares en el avión y al final nos hicieron el upgrade a Bussiness Class) llegé a Hulme a eso de las 5 y media de la tarde. Medio desempaqué, descansé un rato, me preparé y salí con rumbo al restaurante. Por el camino Nuria me habló para darme el último update de la reservación: la había hecho a su nombre, así que era probable que a las personas que preguntaran por mí no les dieran razón. Afortunadamente cuando llegué al Tai Wu, la mayoría de la gente estaba afuera y estábamos listos para iniciar.

Después de algunas cancelaciones de última hora, el número total fue de 24 personas sentados en una mesa larga o, mejor dicho, en varias mesas cortas puestas una al lado de la otra. Tengo que admitirlo: estaba muy feliz de ver a casi todos mis amigos reunidos.

La variedad en la mesa fue de lo más interesante. Una amiga musulmana le explicaba a otra católica que el pato rostizado era sospechoso de no ser halal y mejor no se lo comía, mientras la segunda le decía que afortunadamente era sábado y no tenía que preocuparse de la restricción de vigilia durante la cuaresma. Una estudiante de medicina y un post-doc en procesamiento de imágenes platicaban alegremente sobre las aplicaciones de la tomografía en la ciencia média. Un kurdo iraní y uno iraquí platicaban sobre la situación en el Kurdistán del lado turco. Mientras tanto Kuvee me decía que era mejor que no abriera uno de los regalos que me dio, porque a lo mejor le parecía ofensivo a una de mis amigas (resultó ser una pluma de esas que, al voltearlas, revelan el cuerpo de la chica de curvas peligrosas que aparece enel barril.)

Ah, los regalos. Mis amigos se esforzaron mucho, mucho en verdad. Prepararon un “pergamino” usando un pliego de papel grueso, remojándolo en té y horneándolo. Luego lo doblaron a tamaño esquela y me escribieron felicitaciones en cada cara.  Fue un regalo que realmente me llegó. Los del trabajo me regalaron una licorera de acero inoxidable (sí, me vieron cara de borracho) y le mandaron grabar “Happy 30, Francisco”. También escribieron felicitaciones sobre una tarjeta y la ocurrencia del Profesor Morhi me hizo reír: “You’re now a matured scientist.”

No me espanta tener treinta, al contrario. Me siento muy feliz de haber podido llegar a esta edad. Me satisface mucho que los amigos que he hecho aquí me acompañaran para festejar y que hicieran de este cumpleaños algo verdaderamente memorable. Mi familia, mis amigos en México y algunos de acá que no pudieron ir estuvieron presentes a través del teléfono y el correo electrónico, pero su presencia física en esta celebración la hubieran convertido en la mejor fiesta de cumpleaños de mi, ahora treinteañera, vida.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

9 thoughts on “Treinta

  1. Me hubiera gustado acompañarle y eso lo sabe muy bien. Lo que quizá se le escape es que en mi propio recuento de aniversario usted aparece como alegría y baluarte.

    Un abrazo de felicitación.
    Extra large, you know.

  2. Paquito quiero desearte lo mejor de lo mejor en tu cumple número 30, la bronca no es llegar a los 30, la bronca son lo que vienen…jajaja….Te mando un Sincero abrazo mi estimado. Seguimos en Contacto.

    Mucha Suerte….y FELIZ CUMPLEAÑOS…..

  3. Mi estimado y nuncabienponderado amigo, perdonará usted el retraso pero eso de regresar a casa tras un año de hacer otras cosas no deja nada bueno. Me uno a la felicitación, y le agradecería que me enviara por los canales habituales su nueva dirección, con motivo de enviarle al menos un libro que estoy seguro le será interesante y de bastante utilidad el día que la pata de la mesa deje de tener la misma longitud que sus compañeras de trabajo.

    Un abrazo, mi hermano, ahora que ya puedo mover el brazo izquierdo.

  4. Amigo!!!! Un besote, que alegría saber que la pasaste muy bien, no nos tocó estar presentes, pero aún así, los que estamos lejos te enviamos muy buena vibra.. Eso de la cara de borracho, que te diré, jajajaja,

  5. Hola de nuevo!! espero me recuerdes 🙂 pues q bueno q te la pasaste super nice en tu cumple, sobre todo por el festejo con sus amigos, y pues de aqui ya puedes cumplir pero ahora que la cuenta vaya para atras!!
    SAlu2 desde Mexico, y Feliz cumpleaños!!!

  6. felicidades por aceptar tan gratamente tus 30 años!… yo estoy atemorizada -por no decir aterrorizada- de llegar a ese numero!
    suena a que la pasaste muy bien!!
    😀

  7. Mi querida Grimalkin, de verdad me hubiera encantado que estuvieras aquí para la cena. Te hubieras divertido muchísimo con la banda de por acá y yo hubiera estado feliz de tenerte aquí. Lamento mucho haberme perdido tu fiesta, pero al menos alcancé un poco del mousse de chocolate, unos días después. Besto, ginormous as it is these days.

    Panchito, te agradezco el mensaje, el correo y la canción que me enviaste. De verdad extraño mucho a todos los cuates de San Juan. Animo con todo y espero que pronto puedas visitarme por acá. Un abrazo.

    Jack, mi buen amigo, muchas gracias por las felicitaciones. No he tenido oportunidad de escribirte para enviarte mi nueva dirección, espero hacerlo pronto. Qué bueno que el brazo ya ha recuperado su movilidad. Un abrazo.

    ¡Martucha! Recuerda que la peor combinación, ya antes expuesta por aquí, es la XX Lagger con chocorroles. Ahora no me puse tan loco, gracias a que evité mezclar el chocolate y la cerveza. Un abrazo y un beso desde el frío.

    Hola Mariana, por supuesto que me acuerdo de ti. Muchas gracias por las felicitaciones y por seguir al pendiente de este blog que suelo abandonar tan seguido. Si te hace sonreir de vez en cuando, me siento muy satisfecho. Un saludo hasta México.

    Alice, muchas gracias por el comentario. Estuve leyendo tu blog y la verdad es que me gustó mucho. Luego te paso a visitar para comentarte con más calma. Y no le temas a los 30, la verdad es que no son tan malos. Saludos desde el otro lado de las Peninnes.

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