Me quedé dormido

El timbre del teléfono me sacó del sueño profundo en el que estaba y me arrastré hasta la mesa donde estaba el aparato este.

– ‘ello?
– Francisco, we’re meeting at 8:40 to get to the bus at 9 and now is 8:20. Will you be able to make it?
(Sonido de grillos chirriando en el fondo.)
– Wha’…?
– It’s 8:20, we’re leaving in 20 minutes.
(Sonido de disco duro arrancando)
-Wait, 8:20? You said 8:20? That… But… Is…
– Francisco, are you alright? You sound confused.
(Impresionante silencio que sólo se da cuando uno se da cuenta de lo que pasa.)
– Yes, yes. It’s just that I don’t know what happened. Nevermind, I’ll be there in 20 mins.

Comprobé que pude bañarme, peinarme y empacar en menos de 15 minutos y salí corriendo hacia la recepción. Estuve ahí un minuto antes de ellos, pero ya no tuve tiempo de desayunar, así que salimos derechitos a la parada del satobus. Llegamos al aeropuerto de Grenoble sin problemas, aunque yo me iba torciendo del hambre. Pedí el típico baguette avec jambon et fromage y el jus d’orange en cuanto llegamos y reviví. El vuelo, no podía ser de otra manera, salió retrasado.

Cuando por fin llegamos a Manchester, lo único que queríamos era salir del aeropuerto cuanto antes, así que nos dirigimos casi corriendo a migración. Y entonces, el remate del viaje. Un vuelo procedente de Paquistán había aterrizado antes de nosotros y la fila para pasaportes no europeos tenía más de 50 paquistaníes en ella. Muchos de ellos no hablaban inglés, así que tenían que esperar a la traductora (sí, una sola traductora) para entenderse con el agente de migración.

Eventualmente llegamos al mostrador y el agente me dijo que había viajado mucho, a juzgar por los sellos que tenía en mi pasaporte. Estuve a punto de soltarle un muy sentido What do you bloody care?, pero preferí decirle que sí un poco. Entonce me dio un tríptico con información para solicitar que mi iris fuera escaneado y entonces poder pasar por la vía rápida en casi todos los aeropuertos del Reino Unido. “Así”- dijo el agente – “se evitará estas filas tan incómodas”. Le agradecí la atención y guardé el tríptico para leerlo con más calmita después.

Y por ahora, basta. Es hora de dormir y recuperarse para poder presentarme mañana en la oficina.

Darth Tradd
Hulme (¡finalmente!)
Manchester, UK

PS: Todavía no sé que diablos pasó con mi alarma. Estoy seguro que la puse a la hora correcta, pero no sé si la apagué entre sueños o si sonó por 10 minutos sin conseguir despertarme. Ni idea.

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