Por fin se acabó

Debí haberlo sabido desde que salimos de Manchester, éste iba a ser un experimento plagado de problemas. Cuando me estaba volviendo a poner los zapatos después de pasar por el control de seguridad del aeropuerto, una de mis agujetas se rompió, obligándome a hacer una especie de arreglo ingenieril de emergencia (básicamente un reacomodo del pedazo sobrante, recorriéndolo hacia arriba aunque dos hoyos del zapato se queden sin usar). No le di mayor importancia, pero estoy seguro que esa fue la primera señal de que éste sería un experimento particularmente complicado.

Nuestro setup y el experimento en general fueron particularmente ambiciosos.  Normalmente las líneas de rayos X se utilizan sólo para un tipo de experimento. Tomografía o difracción. Luz blanca o monocromática. Nosotros queríamos hacer tomografía y difracción, usando luz blanca y monocromática, haciendo ciclos de fatiga y de tensión. Con tantos factores, era muy posible que algo saliera mal y así fue. De hecho, varias cosas salieron mal.

Por principio de cuentas, acomodar dos detectores y dos haces de rayos X no fue tarea fácil. Afortunadamente nuestro científico local trabajó sin descanso durante dos días para acomodar los motores y los macros que los controlaran. Superado ese problema, comenzamos a capturar imágenes. Cabe señalar que este tiempo experimental no era mío, sino de un par de compañeros de trabajo. El objetivo principal era medir sus muestras, las mías las mediríamos durante los tiempos libres que tuviéramos.  El asunto es que reducido el tiempo de 6 a 4 días, la posibilidad de no poder probar mis muestras se acrecentaba. Para colmo, nos trajimos un máquina de fátiga que nadie sabía usar. Me pasé un día leyendo los manuales y haciendo pruebas hasta que aprendí como hacer que la máquina hiciera lo que queríamos. El costo, sin embargo, fue que tres de mis muestras se dañaron irremediablemente durante estas pruebas.

Más adelante nos dimos cuenta que el sistema de sujeción de dicha máquina de fátiga no era el ideal para el tamaño de las muestras de mis compañeros.  Me pasé otro día haciendo los famosos ajustes, detalles o vulgo mexicanadas para hacer que esas muestras cupieran. Dos rondanas limadas después y tras un poco de Loctite (MR) las mordazas funcionaban a todas márgaras. Algo muy satisfactorio es que ahora sí ya me muevo mejor con los nombres ingenieriles en inglés. Hace un año me quejaba en mi ahora difunto blog en inglés de que me era imposible conocer el nombre de las diversas herramientas y piezas en el idioma de Wilde, habiendo yo crecido llamándole pinzas de presión a las lockjaw pliers.  En estos días me dicen washers y no pienso en lavadoras sino en rondanas. Al menos he aprendido algo.

Superados los problemas de preparación, comenzamos a probar las muestras. Unas funcionaron mejor que otras, pero en general íbamos avanzando bien. De repente, un motor dejó de responder. Nuestro contacto local decidió reiniciar la máquina y ¡madres!, ésta se negó a arrancar. 3 horas después, el veredicto de los expertos en computadoras fue que el arreglo RAID de discos duros había tronado. Parafraseando a Maybrick, it worthed mothers.  ¿Nuestros datos? En el limbo que Seagate, Maxtor o de quien hayan sido esos discos, destina a los archivos que fenecen sin haber tenido oportunidad de haber sido útiles.

Nos quedaban dos días y los trabajamos casi sin descanso, metiendo febrilmente las muestras para los escaneos de tomografía y difracción, mientras veíamos cómo el tiempo volaba. Los experimentos de difracción duraban dos horas, así que tuvimos oportunidad de intercambiar canciones y videos. Mis amigos me mostraron lo mejor del ska inglés de los años 70 y yo saqué a Café Tacuba. Creo que fueron los momentos más divertidos y productivos.

Cuando faltaban sólo 4 horas para que se acabara el tiempo (y apagaron el haz de rayos X, pues era día de mantenimiento) por fin metimos mis muestras. Para ese entonces, mi objetivo principal de probar 6 condiciones se había reducido a 4 y luego a 2. Y entonces, ¡oh cruel hado!, el detector de tomografía dejó de funcionar. Le hablamos nuevamente a nuestro contacto local y tras despertarlo nos dijo como solucionarlo. Obtuvimos las últimas imágenes de la segunda muestra cuando faltaban 5 minutos para que apagaran el haz. Y luego dicen que la vida de los científicos no es emocionante.

Limpiamos nuestro desorden y nos fuimos a dormir a eso de las 11 de la mañana. Para las 7, el hambre nos despertó y salimos unas deliciosas pizzas a Grenoble. Tras estar encerrados 7 días y haber encontrado tantos problemas, nos las merecíamos. Durante la cena, quedamos de acuerdo en vernos a las 8 para desayunar y tomar el camión de las 9 con rumbo a Lyon. Caminamos de regreso al ESRF y en vez de acostarme a dormir como lo haría la gente decente, me acosté a escribir antes de que se me olvide. Me voy, son casi las 3 de la mañana y tengo que levantarme por ahí de las 7 y media.

Darth Tradd
ESRF Guest House
Grenoble, Francia

4 thoughts on “Por fin se acabó

  1. Gracias, Grimalkin querida. De verdad que fueron demasiadas cosas. Y aún no he visto cómo salieron mis datos. Temo una decepción, pero ni modo, hay que analizarlos. Un beso plus grand.

    Mi estimado G, no te fíes de las computadoras. Son unas máquinas muy traicioneras. Saludos.

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