Un prietito en el arroz 3 (ya’stuvo)

(Si estuviera haciendo el doctorado en Japón en vez del Reino Unido, éste hubiera sido un título excelente)

Pues sí, ya salí de mi presentación. Me encontré con MP durante el lunch y me dijo que iba a estar por ahí. Llegó un poco tarde, pero le agradezco que haya ido. Tristemente, mi presentación estaba a la misma hora que tres keynote lectures. Esto no es nuevo, pues en los congresos siempre hay sesiones simultáneas (en el MRS del año pasado había como 10 simultáneas, aquí sólo hay 5), pero el asunto es que las keynotes son dadas por personalidades muy reconocidas. Yo compartí tiempo con Kim, uno de los pioneros en la caracterización microestructural de mi material, así que poca gente asistió a mi plática (snif!).

Entre los asistentes se encontraba, sin embargo, FA. FA es un profesor ya mayor que ha escrito varios artículos que son referencia obligada para estudiar mi material. Me impuso verlo ahí y la verdad sudé mucho durante la presentación. Para colmo, me hizo una pregunta, un tanto sencilla y directa y que respondí sin mayores problemas, pero el susto ahí queda.

Cuando salí, me encontré con MP y XW, la asesora de Mulan (Mulan no vino, pero sí todos sus colegas. Algo ha de haber hecho la muchacha). Me dijeron que mi presentación había estado muy bien, muy clara y concisa. No pude evitar decirle a MP:

– ¿En serio? I sweated like hell up there…
– ¿A poco estabas nervioso?
– Pues sí, ahí estaba FA y me vio feo. Además me preguntó.
– Nada, nada, lo hiciste bien. Es normal que te pongas nervioso. Me preocuparía si no lo estuvieras.
– Gracias.

Así que el congreso prácticamente ha terminado para mí. Mañana vengo a un par de presentaciones pero por fin me escapo a hacer turismo. Tengo hasta el sábado a mediodía, así que espero poder alcanzar a ver algo de los templos de Kyoto. Hay uno muy cerca a mi hotel que está padre, pero dicen que el Kinkakuji y el Kiyomizudera no tienen madre. Tanto que ver y tan poco tiempo.

Darth Tradd
Kyoto Kukasaikaikan
Kyoto, Japón

4 thoughts on “Un prietito en el arroz 3 (ya’stuvo)

  1. ¡Mil felicidades, señor! Me alegra que el trago amargo haya pasado ya y que le quede tiempo para disfrutar un poco del lugar.

    Un beso desde la calurosa (¿?) Ciudad de México.

  2. P.D. Por un momento creí que el subtítulo del post se refería a que ya estabas harto del título, pero que no se te ocurría otra cosa. Qué mala, ¿verdad?

  3. No se te olvide quitarte los zapatos al entrar al templo. Ojo: sólo los zapatos, no los calcetines. Y eso suponiendo que veas que la gente deja sus zapatos o que hay muchas bolsitas. Y si ves 卍esvásticas 卍 junto al nombre, no te asustes: no es que los nazis estén ahí; fíjate bien que la esvástica no está inclinada 45 grados, como la nazi, y eso significa buena suerte o respeto.

  4. Gracias, mi querida amiga Grimalkin. Estoy todo cansado después de andar de templo en templo, pero de verdad ha valido la pena. Por cierto, ahora que leo el título, creo que sí puede entenderse como lo hiciste tú 😀 Un abrazo y un beso hasta México.

    Cata querida, me obligaron (muy decentemente, eso sí) a quitarme los zapatos para entrar a cualquier templo, así que no hubo mayor problema. Y de la esvástica, ahí sí sabía de su origen, pero aún así es interesante verla en las estatuas de Buda. Un abrazo y un beso hasta la risueña Québec.

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