Back in Manchester

Se acabaron mis felices días en México. Tal como me temía, no pude saludar a mucha gente importante para mí, pero los días volaron. Honestamente, me la pasé con mi familia y no salí mucho, al menos no como acostumbraba salir.

Se llegó así el 15 de Enero y salí con rumbo a la ciudad de México para tomar el famoso vuelo 685 de KLM a Amsterdam. Se me hizo tarde y cuando llegué a documentar no había ya nadie en la fila. Afortunadamente, en el mostrador sí había gente y me recibieron mis maletas, pagando “solamente” 26 dólares de sobrepeso. Ni modo.

El vuelo estuvo tranquilo, tenía de compañeros de fila a un señor mayor (miembro del servicio exterior mexicano) y junto a mí una muchacha muy joven (de 21 años, según averigüé después) que iba a hacer una maestría a España. El viejito se propuso conquistarla tirando el famoso choro mareador. A mí, la verdad, me bastó con tener una plática amena durante el largo vuelo. El canciayer, por su parte, le dio hasta su tarjeta y demás. Hay gente a la que le gusta lucirse.

En Schiphol por poco me quedo dormido y pierdo el vuelo. Estaba empezando (o tal vez terminando) de cabecear cuando oí por el sonido local en un perfecto español:

“Señor pasajero Francisco García Pastor con destino a Manchester, está retrasando el vuelo. Presentarse inmediatamente en la puerta D53 o procederemos a descargar su equipaje”.

Afortunadamente estaba a menos de 50 metros de la dichosa puerta. La azafata que me recibió el pase de abordar me dedicó una sonrisa y un “ahh…” invaluable. Trepé al avión y llegué a Manchester a eso de las 4 de la tarde, entre una llovizna de esas que sólo se saben dar en el Reino Unido. Finalmente, después de un taxi de 16 libras de doña Esther Lina, llegué al departamento de Hulme.
Para no perder la costumbre, a la mañana siguiente ya estaba en la oficina. Mulan había amenazado con llegar hoy y así lo hizo. Tratamos de trabajar lo mejor que pudimos, pero la verdad es que ella no tiene ni idea de cómo analizar los datos y se aburrió casi todo el día. Eso sí, la salvó el mal tiempo: A eso de las 3 de la tarde el viento estaba tan fuerte (rachas de hasta 100 Km/h!) sobre Manchester que una barda y un espectacular ya habían aplastado a dos personas dos, así que nos evacuaron del edificio. Según el cómite de seguridad, era mejor estar afuera que adentro, así que ni modo, tuvimos excusa para irnos por unas frías y unas bangers & mash.

Y para rematar este extraño día, mi compañera de departamento (Labere) tiene fiesta de puras parejas (ya que su novio está de visita). Me invitó, pero pues como yo no traigo pareja y la reunión con Mulan continúa mañana temprano, aquí estoy escribiendo mi vida en vez de andar en el desmadre. Ni modo.

Darth Tradd
Hulme
Manchester, UK

PS: Como pueden ver en la firma, ya tengo internet en la casa. Al fin se dignaron conectar la línea.

One thought on “Back in Manchester

  1. No me vayas a decir que viajaste con don Antonio Cabeza de Vaca, miembro del Servicio Diplomático de Carrera, que tenía fama de ser como las cebollas… aunque pensándolo bien, lo destacaron a Sudamérica, asú que no creo que haya sido él.

    Bueno, de cualquier manera eres la viva confirmación de la puntualidad azteca. Espero que por lo menos hayas llegado a la puerta simulando que te abrochabas el pantalón (eso hacía mi padre…) o con cara de mil demonios insultando al tipo que te dijo que la puerta era otra (eso hacía mi madre…) para tener una excusa del retraso. Yo en lo particular llego secándome las manos y peinándome…

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