Ya me tocaba trabajar

Ni modo, algún día tenía que ponerme a trabajar. En los últimos 20 días he estado en mi querida oficina de Grosvenor Street todos los días (incluyendo los festivos), todo el día y buena parte de la noche. Esto, por supuesto, obedece a dos razones:

1. Tengo que terminar un artículo y una presentación para el próximo congreso de la MRS.

2. Como decía en el post anterior, no tengo internet en la casa, así que voy exclusivamente a dormir.

Así que en días pasados, me la he pasado tomando imágenes en el microscopio electrónico y aprendiendo a acomodar las gráficas en MatLab. MatLab es un excelente lenguaje para trabajar con matrices y vectores, pero tiene sus bemoles, por supuesto. Su manejo dinámico del tipo de variables es un poco extraño. Un ejemplo simple:

Supongamos que tenemos un ciclo como el siguiente:

for jj=1:npeaks;
fname=[froot ‘trim_trans_peak_’ int2str(jj) ‘.csv’];
fdata=load(fname);
% Once the data is loaded, it is time to assign the values of the several
%columns
frame(:,jj)=fdata(:,1); % Frame number
tth(:,jj)=fdata(:,2); % 2-theta value
ttherr(:,jj)=fdata(:,3); % 2-theta fitting error
pint(:,jj)=fdata(:,4); % Peak intensity value
pinterr(:,jj)=fdata(:,5); % Peak intensity error
fwhm(:,jj)=fdata(:,6); % Full-width at half maximum value
fwhmerr(:,jj)=fdata(:,7); % Full-width at half maximum error
end

(Y lo pego sólo para mostrar que es posible tomarse un momento para explicar porque una variable se llama así. Cfr. con el código que mostré antes)

En fin, el cuete es que el ciclo en cuestión no jalaba porque la variable de control (npeaks) había sido leída de la consola y era un tipo string. Antons, la comparación de si 1 (como valor) era igual a uno (como cadena de caracteres) era completamente falsa y no entraba al ciclo. Si alguien me puede explicar porque no saltó un error de “type mismatch” o algo parecido, se lo agradecería. Y sí, es responsabilidad de uno asegurarse del tipo de variables a comparar antes de compararlas. Se me pasó, pues.

Pueden ustedes ver que, en efecto, cada día estoy peor. Toqué fondo el fin de semana, cuando salí con unos amigos (sí, me pasé casi todo el tiempo el trabajando, pero no todo el tiempo) y me puse a contarles el chiste de Bond sobre la centrífuga. Mientras disfrutaba mi fish and chips (saludos, Jack!) y mi pinta de Holt (orgullo de Manchester) trataba de explicarles a mis amigos (un MC en ciencia computacional, una pos-doc en biología y un estudiante de doctorado en química) por qué la fuerza centrífuga no existía en un sistema cartesiano y por qué era gracioso el chiste en relación a Bond y la transformación de coordenadas. Ni siquiera otra ronda de cervezas hizo el milagro de que alguno se riera.

En fin, volviendo a lo del artículo, después de pasarme todo el fin de semana ultimando detalles estuvo aceptable. Afortunadamente, la MRS ofreció una prórroga y así puedo torturarme unos días más con las gráficas estas. El sábado por la mañana salgo con rumbo a Boston y, para goce de la afición del cinves (Martha, Ana, Cindy y Víctor), elegí el Hotel@MIT para quedarme. La emoción me embarga al saber que tiene internet inalámbrico y también alámbrico T1 por el mismo precio. Aparentemente es el paraíso geek, incluso las sábanas y las colchas están decoradas (es un decir) con ecuaciones.

Mientras llega el sábado, sigo preparando la presentación. Espero que no me apedreen después de escucharla.

Darth Tradd

Grosvenor Street

Manchester, UK 

5 thoughts on “Ya me tocaba trabajar

  1. Y yo esperaba que el hotel@MIT fuera un programa computacional dedicado a ofrecer habitaciones virtuales en la Matrix con el sistema de utilizar los ciclos de reloj desperdiciados en las computadoras de todo el mundo… creo que debo de dejar de ver el salvapantallas de mi SETI@Home tan seguido…

  2. Todo cansado, pero la verdad es que ya terminé con la presentación (y la presentación no terminó conmigo). No me apedrearon, tampoco me preguntaron mucho y creo que entendieron menos. Pero al menos ya cumplí con este compromiso.
    Ya anduve por el Cheers y a pesar de ser un bar de culto o algo así, no me pareció tan interesante. Supongo que es parte de lo que vende la tele.

  3. Felicidades, señor. De premio váyase al Museo de Bellas Artes a ver la colección de impresionismo: Degas, Millet, Tolouse-Lautrec, Manet, Renoir, Cézanne, Gaugin, Monet… ¡Diablos, que envidia!

  4. Me adhiero a la sugerencia, el Museo de las Bellas Artes es un lugar precioso. En especial la salida (perdón por la mala broma).

    Lo bonito del Cheers es no tanto la bebida, sino la comida y los souvenires. Dudo mucho que hubieras podido terminar una eNormous Double Burguer. Yo no pude…

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