Student Conference II (y sigo quedando como un imbécil el 90% del tiempo)

Y cada vez más mi frecuencia de actualización se está estabilizando en 7 días. Creo que debería empezar a preocuparme o mejor aún, a esforzarme un poco más para publicar por lo menos cada tercer día. En fin, algo habrá qué hacer. Ahora (como diría el Licenciado Trastupijes), lo que importa es lo importante.

Acabo de salir de la presentación de mi proyecto, mundialmente desconocido como Pre-yield cracking in gamma-TiAl intermetallic alloys. Finalmente pude entregar mi presentación el viernes pasado (¡Tan sólo 5 días después de la fecha límite!) y exponerla hoy. Por cierto, no supe la hora en que debía exponer hasta hoy en la mañana, cuando me entregaron el programa. Me tocó a las 12:15, la última exposición de la sesión 2A.

Así las cosas, la sesión comenzó a las 11:00 de la mañana, con un italiano que se moría de nervios. Sus tartamudeos y balbuceos hicieron que su presentación fuera de éxito limitado. Luego pasó una griega, con su presentación perfectamente memorizada, creo que uso un metrónomo para ello. Más adelante, un chino que no se entendía ni él mismo. Y, finalmente, cuando todo mundo quería irse al lunch, pasé yo.

Entre tantas cosas que tengo que agradecerle a mi señora madre, está la exigencia que tuvo conmigo para mejorar mi pronunciación y dicción. Siempre tuve la tendencia a hablar demasiado rápido o con muletillas, así que los regaños eran constantes. Afortunadamente les hice caso y hoy, a pesar de la diferencia del idioma, mi exposición no fue tan mala. Todo es cuestión de calentar la voz al inicio y lo demás llega por sí sólo.

Ahh, pero siempre hay errores que le cuestan a uno muy caro. En el programa de conferencias vi que Manuela Di Biase, de quien ya había hablado antes, exponía a las 9:45 de la mañana. Como todavía le estaba dando los toques de última hora a la presentación, no entré a la suya. Pero justo cuando comenzaba la mía, la vi entrar a la sala. He de admitir que me perdí un segundo en lo que estaba diciendo, aunque alcance a corregirme. Cuando terminé, fui a saludarla.

– ¡Hola!
– ¡Hola! Estuvo muy bien tu presentación.
– Gracias y también gracias por haber venido.
– Sí, bueno, me puse a ver el programa, vi tu nombre y me quise dar una vuelta

Mientras tanto yo pensaba: ¿Y ahora qué le digo?
a) Yo también vi tu nombre pero no fui porque estaba terminando la mía.
b) ¿En serio? Qué bien!
c) …
d) Yo también vi tu nombre pero no fui porque soy un imbécil.

– Te agradezco que hayas venido. (Evidentemente, fue la opción d)
– No hay de qué.

Y ya, platicamos de tonterías sin importancia, hasta que se fue a su oficina.

Para seguir con los pleonasmos y como diría mi amigo Don Caralampio Maurilio Perrazo (alias el Perry): Maldita maldición.

Darth Tradd
Grosvenor Street
Manchester, UK

4 thoughts on “Student Conference II (y sigo quedando como un imbécil el 90% del tiempo)

  1. Mi querida Cata, gracias por tus buenos deseos. Me pregunto si lo dirás porque me gusta la diversión o porque, después de leer mi desventuras, todo indica que tardaré en encontrar a la dueña de mi beca.

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