Frases para playeras II

– ¿Me permite que le hable de usted?
– Claro que sí.
– Pues vaya usted y chingue a su madre.
– Ya va…

Leído en “Cosa Fácil” de Paco Ignacio Taibo II.
(prometo cambiar de autor próximamente)

Darth Tradd
Opal Gardens
Manchester, UK

2 thoughts on “Frases para playeras II

  1. Eso me recuerda el Caso del Detective Privado Educado.

    Supongo que ya lo has de conocer, y si no, me vale. Aquí lo voy a escribir igual.

    Un distinguido caballero, industrial él, tenía sospechas acerca de la fidelidad de su gerente de operaciones de la planta, ya que sospechaba que andaba en malos pasos y que posiblemente estaba involucrado en espionaje industrial, sospecha que se acrecentaba por el hecho de que su más cercano competidor estaba sacando productos similares a los que recién acababan de iniciar su producción. Por ello, quiso contratar al mejor detectibe del Mundo, Sherlock Gómez, que casualmente tenía su oficina a una cuadra de distancia de la fábrica de nuestro personaje principal.
    Tras una breve charla, se acordaron los términos del contrato, los resultados principales a presentar, y los parámetros del pago. El industrial pagó en efectivo y sin chistar los elevados honorarios de Sherlock Gómez, y éste, en persona, se puso a cargo de la investigación.

    Tres semanas transcurrieron, y Sherlock Gómez solicitó cita para ver al industrial.
    –¡Adelante, detective Gómez! ¿ya tiene resultados?
    –Sí, ingeniero. Le tengo información muy importante acerca del gerente de operaciones de su planta.
    –Pues dígame, no perdamos tiempo.
    –Bueno… -Gómez sacó una pila de papeles y comenzó a leer de ellos– Mi equipo me informa que el ingeniero Lascuráin y Torquemada sale normalmente del trabajo al mediodía, se sube a su automóvil, se va a su casa a comer, le hace el amor a su mujer, se fuma uno de sus excelentes puros cubanos con una copa de su mejor coñac, se despide de su esposa con un beso, y vuelve al trabajo.
    –¡No sabe qué alivio me produce escuchar esa noticia, Gómez! Yo sospechaba algo más turbio en el asunto. Tenga un habano, se ha ganado usted un premio…
    –Muy agradecido, ingeniero, pero me preguntaba, ¿podría tutearlo?
    –Por supuesto, tan noticias tan gratas te haz vuelto mi amigo…
    –Te lo voy a repetir una vez más, porque no me entendiste: ¡Lascuráin y Torquemada sale normalmente del trabajo al mediodía, se sube a tu automóvil, se va a tu casa a comer, le hace el amor a tu mujer, se fuma uno de tus excelentes puros cubanos con una copa de tu mejor coñac, se despide de tu esposa con un beso, y vuelve al trabajo!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *